Lejos de querer poner sobre tus hombros el peso de ser un niño ideal, si me atrevo a testimoniar lo maravilloso que eres para nosotros, tus padres.
Tus ojos, desde que llegaste a este mundo, muestran quién eres y todos se dan cuenta de ello. ¿Sabías que sale luz de tu mirada? Hijo, iluminas tu entorno. Donde pones tu mirada, siembras alegría. ¿Sabías que reflejas lo que somos? Estamos orgullosos de ser tus padres y no tenemos nada que esconder ni enmascarar, y así nos mostramos ante ti, con miedos pero con convicción. ¿Sabías que das cien sonrisas por cada lágrima? Lo pasamos muy bien contigo, nos reímos y compartimos un sentido del humor que nos hace disfrutar cada segundo juntos.
Hoy nos llenaste de orgullo. Más adelante te contaremos qué fue lo que hiciste, casi sin saberlo. Nos diste uno de esos regalos que todo padre sueña y que a toda madre le llena el alma. Siempre nos sorprendes y nos haces sentir que vamos por buen camino en tu formación, pero lo de hoy fue sencillamente fuera de serie.
Ya tendremos tiempo de agradecértelo. Mientras, seguimos comprometidos con tu formación, con darte lo que necesitas para ser tu. No lo que otros quieren, sino lo que tu eres, potenciar tus habilidades y darte las herramientas para seguir avanzando por la vida.
Te amamos, hijo!
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08 mayo 2013
01 julio 2010
Pat, pat, pat, mi pochoquito
Amigo, dejaste este mundo hace ya varios meses, una eternidad para mí, pues tuve que rearmar mi vida sin estar a tu lado, sin sentirte por las mañanas, sin salir juntos de paseo como acostumbramos hacer por hermosos 16 años.
Te extraño como el primer día desde tu partida. No hablo mucho para no parecer loco, pero en mi blog puedo decir lo que quiera y por eso lo repito y te grito este post: ¡Cuánto me gustaría que estés aquí!
Te extraño como el primer día desde tu partida. No hablo mucho para no parecer loco, pero en mi blog puedo decir lo que quiera y por eso lo repito y te grito este post: ¡Cuánto me gustaría que estés aquí!
09 junio 2010
Ya son 365 días
Me miras con tus ojos que gritan amor. Me abrazas con una infinita ternura. Posas tus brazos en mi cuello y jalas para que todos sepan que soy de tu propiedad. Tus manos tantean mi rostro cada vez como la primera vez. Eres de sonrisa fácil y muestras orgulloso tus dientes como sinónimo de felicidad. Lloras a veces pero siempre con razón. Tus cachetitos inflados son producto del gusto por "la buena papa", igual que tus padres y tus abuelos.
No te das con cualquiera pero nunca rechazas. Cuando te digo "dámelo" me entregas lo que tengas en las manos sin oponer resistencia, pues sabes que es la forma más facil de volver a tenerlo. Caminas con gracia, con decisión, con una meta clara. Apenas caes intentas levantarte, y si no hay dónde apoyarse insistes hasta lograrlo.
Duermes sin cerrar del todo tus ojitos, como si no quisieras perderte nada de lo que ocurre en este mundo del que formas parte. Y a pesar de eso, sueñas. Yo se que sueñas por que los manos en el aire te delatan. ¡Tan chico y ya roncas!
Por las mañanas me haces cariño y balbuceas palabras: "papá", "tete", "gú", "tá" y otros sonidos que resultan tan característicos de tu personalidad. Y antes de dormir, las pocas veces que nos vemos, bailas con cada música que suene y nada logra llamar más tu atención que los comerciales del televisor. Nada de monitos, nada de películas. Sólo comerciales, algo de noticias y extrañamente, las carreras de Fórmula Uno. ¡No te olvides del fútbol! ¿Veremos juntos el mundial con la camiseta de Chile que te regalé?
Hijo. Sebastián, hoy cumples un año desde que saliste del vientre de tu madre. Fue una celebración pequeña pero emotiva. Estuve ausente para el momento en que te cantaron "cumpleaños feliz", pero antes me preocupé de dejar todo listo para la celebración.
Hijo. Sebastián, te quiero desde mucho antes de nacer y en tu primer cumpleaños (y por los próximos) te lo digo y vuelvo a repetir: te quiero, te quiero mucho mi guatón regalón.
No te das con cualquiera pero nunca rechazas. Cuando te digo "dámelo" me entregas lo que tengas en las manos sin oponer resistencia, pues sabes que es la forma más facil de volver a tenerlo. Caminas con gracia, con decisión, con una meta clara. Apenas caes intentas levantarte, y si no hay dónde apoyarse insistes hasta lograrlo.
Duermes sin cerrar del todo tus ojitos, como si no quisieras perderte nada de lo que ocurre en este mundo del que formas parte. Y a pesar de eso, sueñas. Yo se que sueñas por que los manos en el aire te delatan. ¡Tan chico y ya roncas!
Por las mañanas me haces cariño y balbuceas palabras: "papá", "tete", "gú", "tá" y otros sonidos que resultan tan característicos de tu personalidad. Y antes de dormir, las pocas veces que nos vemos, bailas con cada música que suene y nada logra llamar más tu atención que los comerciales del televisor. Nada de monitos, nada de películas. Sólo comerciales, algo de noticias y extrañamente, las carreras de Fórmula Uno. ¡No te olvides del fútbol! ¿Veremos juntos el mundial con la camiseta de Chile que te regalé?
Hijo. Sebastián, hoy cumples un año desde que saliste del vientre de tu madre. Fue una celebración pequeña pero emotiva. Estuve ausente para el momento en que te cantaron "cumpleaños feliz", pero antes me preocupé de dejar todo listo para la celebración.
Hijo. Sebastián, te quiero desde mucho antes de nacer y en tu primer cumpleaños (y por los próximos) te lo digo y vuelvo a repetir: te quiero, te quiero mucho mi guatón regalón.
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14 diciembre 2009
Feliz Navidad y próspero 2010
En unos días más la locura será total, por eso me permito saludarlos con tiempo, a todos y cada uno de los lectores de mi Blog. Que la felicidad llegue a cada rincón de sus hogares y, especialmente, de sus almas. Un gran abrazo;
21 junio 2009
De padre a padre
Viejo, hasta aquí nuestra conversa había sido siempre de padre a hijo, donde a pesar de que no estabas físicamente, podía sentir tu presencia y protección. He abrazado por años la palabra "padre" desde mi realidad de hijo, admirando tus fotos y los pocos recuerdos que dejaste en mi mente hasta que te fuiste.
Te confieso tener un frasco de "Old Spice" entre mis pertenencias, el disco de Albert Hammond con tu dedicatoria y el cuento del Osito que se iba del hogar pero que luego regresaba y hacía caso a sus padres. Con esos legados, más unas pocas imágenes borrosas que un niño de 7 años puede rescatar, he ido formando la idea de lo que es un padre.
¿Y sabes? ¡Me encantas! Nunca fuimos juntos al estadio, pero se que compraste un televisor para el mundial del 78 para que viésemos juntos los partidos. Nunca nos tomamos una copa de vino juntos, pero mi madre siempre me cuenta que te daba por besarme y abrazarme cuando bebías. Apenas fuimos un par de veces a la Plaza de Armas, pero mi familia completa me cuenta cuánto disfrutamos bailar con el organillero y la banda, para luego llegar y comernos un pan con chicharrones. Nunca viajamos juntos a la cordillera como tanto te gustaba, pero cada vez que estoy lejos de Santiago me siento más cerca tuyo.
Papá, hoy soy padre también... ¡y tu abuelo! Hoy, que siempre te saludé con un beso hacia el cielo, me saludan a mi por el hijo que hace doce días nació, sanito y rebosante de alegría. Pero me sincero y te digo que nada me quita el sentirme tu hijo, tu bebé, tus ojos.
Acordarme de ti y de la falta que me has hecho me acerca a mi hijo, me hace disfrutar cada segundo y esperar vivir con él lo que nosotros no pudimos. Abrazo a mi esposa como abrazabas tu a mi vieja, y cada noche le digo a Sebastián, tu nieto, que su abuelo era un gran tipo y que nunca, a pesar de que no te podemos ver, dejarás de estar presente.
Hoy es nuestro día, el del padre, y en nuestra primera conversación de papá a papá, te juro que tu nieto sabrá que su tata Julio lo acompaña siempre, tal como lo hace conmigo.
¡Te quiero viejo!
Te confieso tener un frasco de "Old Spice" entre mis pertenencias, el disco de Albert Hammond con tu dedicatoria y el cuento del Osito que se iba del hogar pero que luego regresaba y hacía caso a sus padres. Con esos legados, más unas pocas imágenes borrosas que un niño de 7 años puede rescatar, he ido formando la idea de lo que es un padre.
¿Y sabes? ¡Me encantas! Nunca fuimos juntos al estadio, pero se que compraste un televisor para el mundial del 78 para que viésemos juntos los partidos. Nunca nos tomamos una copa de vino juntos, pero mi madre siempre me cuenta que te daba por besarme y abrazarme cuando bebías. Apenas fuimos un par de veces a la Plaza de Armas, pero mi familia completa me cuenta cuánto disfrutamos bailar con el organillero y la banda, para luego llegar y comernos un pan con chicharrones. Nunca viajamos juntos a la cordillera como tanto te gustaba, pero cada vez que estoy lejos de Santiago me siento más cerca tuyo.
Papá, hoy soy padre también... ¡y tu abuelo! Hoy, que siempre te saludé con un beso hacia el cielo, me saludan a mi por el hijo que hace doce días nació, sanito y rebosante de alegría. Pero me sincero y te digo que nada me quita el sentirme tu hijo, tu bebé, tus ojos.
Acordarme de ti y de la falta que me has hecho me acerca a mi hijo, me hace disfrutar cada segundo y esperar vivir con él lo que nosotros no pudimos. Abrazo a mi esposa como abrazabas tu a mi vieja, y cada noche le digo a Sebastián, tu nieto, que su abuelo era un gran tipo y que nunca, a pesar de que no te podemos ver, dejarás de estar presente.
Hoy es nuestro día, el del padre, y en nuestra primera conversación de papá a papá, te juro que tu nieto sabrá que su tata Julio lo acompaña siempre, tal como lo hace conmigo.
¡Te quiero viejo!
09 junio 2009
Hijo mío...
A pocos instantes de tu llegada a este mundo, quiero dejar un testimonio imposible de ordenar, de hacer coherente... son mil cosas, pero una resulta la más importante: te amo.
Hijo mío, suerte en la vida, no es fácil, pero es hermosa. Estarás siempre con tus papás, con un entorno de alegría y amistad, con el ritmo de la naturaleza y con una buena estrella que siempre te acompañará.
No falta nada y yo estoy con los brazos estirados esperándote para abrazarnos.
Hijo mío, suerte en la vida, no es fácil, pero es hermosa. Estarás siempre con tus papás, con un entorno de alegría y amistad, con el ritmo de la naturaleza y con una buena estrella que siempre te acompañará.
No falta nada y yo estoy con los brazos estirados esperándote para abrazarnos.
13 mayo 2009
Tranquilo papá
A 4 semanas del "Gran Día" no oculto los nervios de ser papá de un varoncito. ¿Cómo pasamos de 9 meses a uno? ¡No queda nada!
Es una emoción contenida y natural, donde la atención está en ella más que en él, como debe ser. Sé que miles como yo son padres a cada minuto en el mundo de igual cantidad de guaguas que llegan al planeta tierra a escribir su destino, pero es imposible no sentirse "especial".
Mi madre me tuvo cuando ya vivía más allá de las cuatro décadas, tras haber superado 3 meses en coma debido a una operación mal realizada, y tras dos años de pololeo y posterior matrimonio con mi padre que, tras enviudar, vio en mi madre una nueva oportunidad de amar.
No tenía por dónde!!!!! Pero llegué y, a través de mis 36 años de vida, soy capaz de permitir la llegada de un nuevo ser. ¿Cómo no sentirse especial?
Quedan 4 semanas para que con Pamela, mi esposa, revisemos los últimos detalles de nuestras historias, cerremos algunos capítulos y nos presentemos frente a este hijo como unos padres hechos y derechos, capaces de apoyarlo en su crecimiento.
En el vientre de Pamela está nuestro hijo. En mi estómago, en cambio, sólo hay nervios y ansiedad por escuchar ese primer llanto que te grita bien fuerte "AQUÍ ESTOY... LLEGUÉ!
Es una emoción contenida y natural, donde la atención está en ella más que en él, como debe ser. Sé que miles como yo son padres a cada minuto en el mundo de igual cantidad de guaguas que llegan al planeta tierra a escribir su destino, pero es imposible no sentirse "especial".
Mi madre me tuvo cuando ya vivía más allá de las cuatro décadas, tras haber superado 3 meses en coma debido a una operación mal realizada, y tras dos años de pololeo y posterior matrimonio con mi padre que, tras enviudar, vio en mi madre una nueva oportunidad de amar.
No tenía por dónde!!!!! Pero llegué y, a través de mis 36 años de vida, soy capaz de permitir la llegada de un nuevo ser. ¿Cómo no sentirse especial?
Quedan 4 semanas para que con Pamela, mi esposa, revisemos los últimos detalles de nuestras historias, cerremos algunos capítulos y nos presentemos frente a este hijo como unos padres hechos y derechos, capaces de apoyarlo en su crecimiento.
En el vientre de Pamela está nuestro hijo. En mi estómago, en cambio, sólo hay nervios y ansiedad por escuchar ese primer llanto que te grita bien fuerte "AQUÍ ESTOY... LLEGUÉ!
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22 abril 2009
Maldito ADAN (los perros te odian)
Eva seguramente estaría horrorizada, triste, sin poder comprender las razones de tanta crueldad llevada a cabo por Adán. Pero éste es otro, es uno que en realidad se llama Asociación Defensora de Animales y que usurpó el nombre "adán" y que los medios de comunicación se encargaron de develar.
Dicen ayudar a los perritos, pero en realidad lucran con ellos hasta matarlos. Deben pesar 60 kilos y con suerte llegan a 30. Las costillas se les nota, los ojos están permanentemente húmedos, el rabo vive escondido y la suciedad no deja ver la otrora piel brillante.
"La Negra", una amiga que conocí en Pan de Azúcar (2006)
¿Cómo alguien puede hacer tanto daño a un animal? ¿No los atormentan los chillidos ahogados del hambre y la indiferencia? ¿No descubren cuánta humanidad hay en el comportamiento de un perro, de un amigo?
Hace tres meses un hecho lamentable de maltrato animal horrorizó a todo Chile y, mientras unos organizaban grupos para salvar las mascotas abandonadas en Chaitén, habían criminales que se hacían pasar por doctores y así asesinaban cientos de inocentes cuadrúpedos peludos.
Yo tuve mi regalón. El "Sly", el mismo que adorna el header de mi blog y que desde hace 31 meses descansa en paz, bajo un parrón, ajeno a tanta barbarie. Lo extraño y la forma de tenerlo siempre presente es nombrar a todos esos perros callejeros que encuentro en mi camino con su nombre.
"¡Sly!", les digo a los anónimos cachorros que no tienen la suerte de tener techo, cariño y comida. Les digo que desde el cielo un perro negro, más quiltro que ninguno, los cuida. Y por eso me irrita ver que exista tanta maldad con estos fieles e inocentes animales.
Me rehuso a aceptarlo y espero con ansias el día de la "Revolución de los Perros" que liderará el Sly desde alguna parte del universo.
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25 enero 2009
Superleo

A veces (y afortunadamente cada vez más a menudo), siento que tengo la fuerza para detener los problemas, lo negativo... y así proteger a los míos. A veces (y afortunadamente cada vez más a menudo), me siento como un Superleo, con los poderes necesarios para cambiar el rumbo de algunas pequeñas cosas del hoy que serán las grandes cosas del mañana.
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16 noviembre 2008
¡Se casó el Leo Meyer!
¿Se acuerdan hace tres años (¡3 años! cómo vuela el tiempo...) cuando confesé que era un "hombre casado"? Bueno, esta historia es similar pero con todas las de la Ley...
El 23 de septiembre pasado, misma fecha en que mi viejo hubiese estado de cumpleaños, me casé por el civil con Pamela. Planificamos todo con tres meses de anticipación y a pesar de no tener todas las segurudades que normalmente deben yomar las parejas que deciden casarse, lo hicimos igual, convencidos en que era nuestro momento.
Nada nos apuraba a estar juntos, excepto el deseo de querer estarlo, de comenzar una vida como "marido y mujer" para luego formar familia. A propósito, nuestras familias estuvieron felices con la noticia y recibimos todo el apoyo necesario para llevar a cabo esto, en especial mi madre, que tuvo uno de los días más maravilloso de su vida.
Tras el civil, el viernes 3 de octubre a eso de las 21:00 horas dijimos "acepto" ante Dios y unas cien personas que nos acompañaban, en mi parroquia de siempre, la Divina Providencia. Todavía tengo el momento en que Pamela entra con su vestido de novia, cuando la besé, y cuando la familia y los amigos nos felicitaron.
La fiesta fue en CasaBosque (www.timeup.cl/leonardoypamela) y hasta allá llegaron los rostros de toda una vida, los viejos cracks, las ídolas y todos los actores de una historia de más de 35 años en cartelera. Comimos, bailamos, reímos, recordamos y celebramos.
Mi felicidad era absoluta. Me sentí querido, protegido y acompañado. Comprobé que para mi círculo más cercano, Pamela ya era una integrante y no una invitada más. Me alegró estar con césar y Tatiana, los padres de mi ahijada Almendra y amigo de mil viajes. Estar con Carlos, ese niño loco que no conoce límites para dar su amistad a los que aprecia.
Me emocionó ver al Pedro y su señora, ese compañero de colegio de kinder que siempre tiene un abrazo cariñoso para entregar, igual como el que tuvo la Marinita - su tía que falleció-, cuando me quedaba en su casa porque mi mamá tenía que trabajar.
La celebración tuvo momentos típicos como el vals, el brindis, las fotos... pero lo que queda es la imagen de todos mis hermanos celebrando el matrimonio del último hermano soltero, junto a sus hijos, como si se tratara de un traspaso generacional de los "Meyer".
Ahí estaba también Flavio y Natalia Cappellani, los mendocinos que ya son parte de la familia, que vinieron con sus padres, Roberto y Norma. Con ellos sentí que un círculo se cerraba... Roberto, que siempre me ha evocado recuerdos de mi padre, fue el padrino de mi matrimonio junto con Miguel Saavedra.
Podría contar mil detalles de ese momento. Me parece injusto dejar tantos nombres de amigos fuera de esta resumida lista, pero igualmente no podría transmitir ni el 1% de todas las emociones vividas. Prefiero mirar al futuro, construir día a día esta promesa de amor eterno manteniendo siempre cerca a mis amigos, mi entorno familiar y a las personas que completan mi vida laboral.
Así fue como ocurrió otro evento más de este "Ciudadano llamado Leo Meyer". Y más que aislarse o decir "misión cumplida", a siete semanas de la boda, confieso que estoy prendido con la vida, con deseos de vivir esta etapa con Pamela tal como lo hacíamos siendo pololos, armando un entorno cálido para la llegada de los hijos.
Se viene el verano y la temperatura aumenta. Los medios no se cansan de hablar de la crisis económica mundial y la gente está asustada. Ganó Obama en Estados Unidos, murió un compañero de Magíster de cáncer y tengo que buescar cómo dejar mi sociedad con Rodrigo Bon con las manos vacías, en silencio y pagando el más alto precio que jamás había pagado por errores no intencionados... pero errores al fin.
En tanto, Pamela se despierta. Prepararemos arroz con carne para almorzar.
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17 julio 2008
Mis mujeres
(aquí había una foto,
pero mi novia se encontró que
se veía muy mal
y me pidió sacarla.
Lo siento... cosas de mujeres)
Esta foto es quizá la más especial hasta este minuto de mi vida... la mujer que me tuvo en su vientre junto a mi compañera de vida... mi madre y Pamela... las dos mujeres más importantes para mí.
Juntas, sonriendo, felices... ¡AMIGAS!
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