HAY UN MUNDO FUERA DE LA OFICINA
NO TE ALEJES DEL EQUIPO. SOLO ERES VULNERABLE
SIN TARADOS UNO NO APRECIA A LOS QUE VALEN
DI QUE “SÍ” Y HAZTE EL WN
ES MÁS FÁCIL QUE CAMBIES TU A QUE CAMBIE EL OTRO
DIARIOPYME NO ES UNA EMPRESA, ES UN EQUIPO DE TRABAJO
NO HAY ENEMIGOS. LO QUE PASA ES QUE NO TODOS SON AMIGOS
EL PARQUE ARAUCANO ESTÁ A 5 MINUTOS DE LA OFICINA
EL CLIENTE QUE PAGA TIENE LA RAZÓN
GOOGLEATE Y SABRÁS QUIÉN ERES PARA EL MUNDO
¡EN EL 2010 HAY MUNDIAL Y JUEGA CHILE!
Mostrando las entradas con la etiqueta diariopyme. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta diariopyme. Mostrar todas las entradas
23 diciembre 2009
Ayudamemoria para pasar el 2010 en la pega
Categorías
diariopyme,
laboral,
trabajo
18 noviembre 2009
Curriculum Vitae Leonardo Meyer a los 37 años
Leonardo Alfredo Meyer Zuñiga
Periodista, Licenciado en Comunicación Social - Magister Internacional en Periodismo Digital (en proceso titulación), Emprendedor serial y en serio - Académico y relator en temas de Emprendimiento - esposo, padre e hijo.
Fundé el año 2001 http://www.diariopyme.com/, primer medio digital dirigido al sector PYME en internet con generación propia de contenidos. Entre los años 2009/2011 vendí la propiedad al Grupo Metro Internacional (Diario Publimetro en Chile).
Ahora impulso la empresa de contenidos informativos sementados "NewsHolding Content Boutique" desde donde llevo a cabo todas mis ideas. Una de las más exitosas es InnovaRock, un programa de innovadores y rock en la radio Futuro (88.9 en Santiago)

Como académico, soy profesor en la Universidad Andrés Bello desde el año 2005, en la Universidad del Pacífico en el 2006 y en la Universidad Mayor desde el año 2010. Además soy columnista estable en diario El Mostrador y en otros medios ligados al emprendimiento.
Dicto charlas bajo el Modelo "#SoyEmprendedor" que incluye 8 talleres ó capítulos tales como "Asociatividad", "Tecnología", "Fracaso" y "Ventas", además de contar mi experiencia al frente de DiarioPyme y realizar consultorías especializadas en generación de contenidos para Internet.

RESUMEN
Sitio Web Empresa: http://www.newsholding.cl
Sitio Web Relator: http://leomeyer.cl
LinkedIn: cl.linkedin.com/in/leomeyer
Blog personal: http://leomeyer.blogspot.com/
Twitter: @leomeyer
Facebook: http://es-la.facebook.com/leonardomeyer
Skype: periodizta
[Actualizado Marzo 2015]
Periodista, Licenciado en Comunicación Social - Magister Internacional en Periodismo Digital (en proceso titulación), Emprendedor serial y en serio - Académico y relator en temas de Emprendimiento - esposo, padre e hijo.
Fundé el año 2001 http://www.diariopyme.com/, primer medio digital dirigido al sector PYME en internet con generación propia de contenidos. Entre los años 2009/2011 vendí la propiedad al Grupo Metro Internacional (Diario Publimetro en Chile).
Ahora impulso la empresa de contenidos informativos sementados "NewsHolding Content Boutique" desde donde llevo a cabo todas mis ideas. Una de las más exitosas es InnovaRock, un programa de innovadores y rock en la radio Futuro (88.9 en Santiago)

Como académico, soy profesor en la Universidad Andrés Bello desde el año 2005, en la Universidad del Pacífico en el 2006 y en la Universidad Mayor desde el año 2010. Además soy columnista estable en diario El Mostrador y en otros medios ligados al emprendimiento.
Dicto charlas bajo el Modelo "#SoyEmprendedor" que incluye 8 talleres ó capítulos tales como "Asociatividad", "Tecnología", "Fracaso" y "Ventas", además de contar mi experiencia al frente de DiarioPyme y realizar consultorías especializadas en generación de contenidos para Internet.

RESUMEN
Sitio Web Empresa: http://www.newsholding.cl
Sitio Web Relator: http://leomeyer.cl
LinkedIn: cl.linkedin.com/in/leomeyer
Blog personal: http://leomeyer.blogspot.com/
Twitter: @leomeyer
Facebook: http://es-la.facebook.com/leonardomeyer
Skype: periodizta
Categorías
diariopyme,
laboral,
leo meyer,
leomeyer,
leonardo meyer,
pyme,
trabajo
27 julio 2009
English versus inglich
Muchachos, muchachas, amigos, curiosos, todos!!!
Hablar inglés es una urgencia en Chile... eso es algo que repito siempre en mis charlas de Diario Pyme y con los empresarios con los que me reúno a menudo.
¿Se puede aprender con cursos de idiomas en nuestro propio país? Difícil, casi imposible, hay miles de tentaciones para no llegar a la clase. Además, aprendemos en clases de dos o tres horas, pero luego nos vamos a casa y seguimos con nuestro Mapudungún chilensis y no ejercitamos lo aprendido.
Yo voto por salir de Chile un par de semanas y aprender inglés o el idioma que sea, ahí, donde las papas queman. En un país distinto aparecen 4 factores que apuran el aprendizaje y, lo más importante, justifican la inversión:
1) Fuera de Chile, si no pronuncias bien nadie te entiende, no puedes comer lo que quieres y el medio te obliga a manejarte con el idioma de se país o te pierdes!!
2) Salir, viajar, ya es un premio mayor agregado al idioma. ¿Para qué salir sólo de vacaciones si puedes aprovechar de turistear, conocer y aprender inglés?
3) En un mercado competitivo, tener Visa y/o Pasaporte es un plus en tu Currículum. Si ya estuviste fuera, una empresa que te contrate te podrá como prioridad para salir y viajar por trabajo.
4) Y por último, conocer gente de otros países le da valor a tu red de contactos...
Ándate fuera de Chile, insisto, aunque sean dos semanas. Aprende el inglés nativo, regresa con amigos, fotos y un montón de recuerdos que te harán marcar diferencias frente al resto.
¿No te logro convencer? Mira esto:
¿Aún no te convences? No me digas que saliste "very difficult" como Tévez!!
Acá un link para comenzar a pensar en salir de Chile por unas semanas y volver con un idioma:
Hablar inglés es una urgencia en Chile... eso es algo que repito siempre en mis charlas de Diario Pyme y con los empresarios con los que me reúno a menudo.
¿Se puede aprender con cursos de idiomas en nuestro propio país? Difícil, casi imposible, hay miles de tentaciones para no llegar a la clase. Además, aprendemos en clases de dos o tres horas, pero luego nos vamos a casa y seguimos con nuestro Mapudungún chilensis y no ejercitamos lo aprendido.
Yo voto por salir de Chile un par de semanas y aprender inglés o el idioma que sea, ahí, donde las papas queman. En un país distinto aparecen 4 factores que apuran el aprendizaje y, lo más importante, justifican la inversión:
1) Fuera de Chile, si no pronuncias bien nadie te entiende, no puedes comer lo que quieres y el medio te obliga a manejarte con el idioma de se país o te pierdes!!
2) Salir, viajar, ya es un premio mayor agregado al idioma. ¿Para qué salir sólo de vacaciones si puedes aprovechar de turistear, conocer y aprender inglés?
3) En un mercado competitivo, tener Visa y/o Pasaporte es un plus en tu Currículum. Si ya estuviste fuera, una empresa que te contrate te podrá como prioridad para salir y viajar por trabajo.
4) Y por último, conocer gente de otros países le da valor a tu red de contactos...
Ándate fuera de Chile, insisto, aunque sean dos semanas. Aprende el inglés nativo, regresa con amigos, fotos y un montón de recuerdos que te harán marcar diferencias frente al resto.
¿No te logro convencer? Mira esto:
¿Aún no te convences? No me digas que saliste "very difficult" como Tévez!!
Acá un link para comenzar a pensar en salir de Chile por unas semanas y volver con un idioma:
Categorías
diariopyme,
laboral,
trabajo,
video
12 mayo 2009
La verdad de Meyer y Publimetro
Desde septiembre del año pasado que circulan rumores de todo tipo en torno a qué pasó con DiarioPyme (mi empresa) y Publimetro... ¿se vendió el 100%? ¿Ahora soy millonario? ¿Lo vendí quebrado? ¿Es un bluff?
La verdad es una: tras intensas pero interesantes negociaciones la empresa que formé desde mi peza el año 2001 con una inversión de $400 mil pesos, SI vendió el 40% de su propiedad a Grupo Metro Internacional, dueña de Publimetro en 21 países.
Esto se transformó en un hito muy especial para mí, pero aún más heavy para el mercado. Son varios los llamados de amigos felicitándome, un grupo no menor de actores relevantes de la sociedad también han tomado contacto para dar su aprobación, colegas profesores de la Unab (donde estudié) no escatiman en halagos y, quizá lo que más agradezco, es la serie de personas que estuvieron desde el inicio conmigo también se alegraron.
¿Por qué cuento todo esto? Más que por "la quebrá", acá me resulta relevante dar un mensaje real de que "SE PUEDE", que con nada podemos hacer mucho, que emprender no es fácil ni imposible.
La vida sigue. Los desafíos son hoy mayores. Las cosas que me importan están en casa. Duermo sin pastillas y despierto sin alarma. Me gusta más que nunca la lluvia. Estoy más cerca que nunca de mis amigos de infancia. Soy el mismo ciudadano llamado Leo Meyer...
La verdad es una: tras intensas pero interesantes negociaciones la empresa que formé desde mi peza el año 2001 con una inversión de $400 mil pesos, SI vendió el 40% de su propiedad a Grupo Metro Internacional, dueña de Publimetro en 21 países.
Esto se transformó en un hito muy especial para mí, pero aún más heavy para el mercado. Son varios los llamados de amigos felicitándome, un grupo no menor de actores relevantes de la sociedad también han tomado contacto para dar su aprobación, colegas profesores de la Unab (donde estudié) no escatiman en halagos y, quizá lo que más agradezco, es la serie de personas que estuvieron desde el inicio conmigo también se alegraron.
¿Por qué cuento todo esto? Más que por "la quebrá", acá me resulta relevante dar un mensaje real de que "SE PUEDE", que con nada podemos hacer mucho, que emprender no es fácil ni imposible.
La vida sigue. Los desafíos son hoy mayores. Las cosas que me importan están en casa. Duermo sin pastillas y despierto sin alarma. Me gusta más que nunca la lluvia. Estoy más cerca que nunca de mis amigos de infancia. Soy el mismo ciudadano llamado Leo Meyer...
Categorías
diariopyme,
laboral,
trabajo
23 mayo 2008
La pena del Quijote
Este texto lo escribí para una editorial de http://www.diariopyme.com, pero me quedó tan personal que además lo comparto en este íntimo espacio de Un Ciudadano llamado Leo Meyer:
Nuestro comportamiento como personas en la sociedad no deja de sorprenderme. De manera constante analizo lo que hace el resto, mi propio actuar y lo que veo o leo en los medios de comunicación. Dedico importantes horas a "pensar" a "meditar", sin el objetivo de jactarme de aquello con mis más cercanos, sino por gusto, para mí.
Y he llegado a conclusiones que, debido a que nada es constante ni absoluto, en esta etapa de mi vida (acabo de cumplir 35 años) me parecen certezas.
Generalmente resulta más fácil perder lo ganado que ganar aquello que nunca he tenido y siempre he querido. Parece ser que dilapidar las ganancias es más común que consolidarlas. Nos asombramos cuando alguien hace algo bueno y somos los primeros en destacar los errores del resto. Tenemos tres minutos de tristeza y preocupación por cada uno de alegría. Ya ni en las fotografías nos nace sonreír.
En el plano familiar no reconocemos públicamente el amor por nuestros padres y éstos no se esfuerzan por reconocer directamente a sus hijos cuánto los quieren, con cariños, abrazos, besos y palabras de aliento. En cambio, hay reconocimiento material por parte de los padres a los hijos, de la mano con una serie de exigencias. De vuelta, tenemos hijos que no aprenden con ejemplos a ser demostrativos y que por ello aman u odian los bienes materiales, en vez de mirarlos con más templanza.
De lo anterior, se genera un plano afectivo íntimo, de pareja, que está en decadencia social. Muy pocos se comprometen con quien dicen amar, y cuando lo hacen, las razones más repetidas son "por el hijo que viene en camino", "porque ahora podemos (dicho en términos económicos)" y "porque ya es hora (dicho en términos de la edad o el tiempo que lleva la relación)". Pero casi nadie dice "porque la o lo amo".
Insisto: pienso que el amor no está en crisis, lo que me resulta evidentemente en decadencia es el compromiso, y eso está muy, pero muy mal. Parece que nadie ha explicado que idealmente ser comprometido vaya de la mano con ser fiel, pero no es una obligatoriedad, excepto para la mirada de algunas religiones. Ser comprometido es asumir una responsabilidad sin presiones y dar lo mejor de si para que lo asumido se haga y bien, sin caer en la testarudez.
Si no hay compromiso de pareja ni amor por el seno familiar... ¡qué podemos esperar de las relaciones que ha construido el hombre!Las relaciones comerciales no son naturales como la amistad, el amor y los afectos en general. La relación de un empresario con sus trabajadores es inventada por los hombres. Lo mismo ocurre entre proveedores y clientes, entre socios, entre compañeros de trabajo... en todo sistema laboral, dependiente o independiente, existen un sin fin de relaciones y todas ellas son creadas por el hombre. Incluso en las empresas familiares parece primar más la relación comercial que la sanguínea.
Siguiendo con mi cuestionamiento... ¿Qué podemos esperar de estas relaciones comerciales si las propias del ser humano están mal?
Cada día veo más empleados con la misma riqueza material que tenían hace cinco años, agradeciendo al cielo por mantener su trabajo y engañados por su deseo de supervivencia por tener lo que tienen. Prefieren no tener problemas que aspirar a más. En cambio, veo empresarios que partieron igual que sus empleados y hoy tienen autos, casas, riqueza y una serie de beneficios que sus empleados sólo sueñan.
Y entre empresarios la lucha es aún más encarnizada. El que compra quiere "la guerra mundial por cinco pesos", se siente con el poder de exigir rebajas en los precios sin fijarse en la calidad y además paga prácticamente cuando quiere. Pero como esto es una cadena, no podemos ser tan injustos... tenemos que contentarnos con justificar este comportamiento en base a que a ese empresario también lo tratan igual sus clientes, que a su vez también tratan igual, y así.
Obviamente un cambio cultural en el ámbito económico no se producirá de la noche a la mañana. No soñemos. Acá don Quijote se muere de pena. Pero sí podemos cambiar hoy, ahora, en nuestro entorno. Aprendamos a querer, a querernos y a enseñemos a ser más demostrativos.
Si eso cambia hoy, es muy probable que nuestros hijos y nietos vivan en un mundo mejor. ¿Acaso hay alguien que no quiera eso para ellos? ¿Ni siquiera somos capaces de comprometernos con ellos? Señores, el futuro de la humanidad depende de cada uno de nosotros. No mire para el lado, haga su parte.
Nuestro comportamiento como personas en la sociedad no deja de sorprenderme. De manera constante analizo lo que hace el resto, mi propio actuar y lo que veo o leo en los medios de comunicación. Dedico importantes horas a "pensar" a "meditar", sin el objetivo de jactarme de aquello con mis más cercanos, sino por gusto, para mí.
Y he llegado a conclusiones que, debido a que nada es constante ni absoluto, en esta etapa de mi vida (acabo de cumplir 35 años) me parecen certezas.
Generalmente resulta más fácil perder lo ganado que ganar aquello que nunca he tenido y siempre he querido. Parece ser que dilapidar las ganancias es más común que consolidarlas. Nos asombramos cuando alguien hace algo bueno y somos los primeros en destacar los errores del resto. Tenemos tres minutos de tristeza y preocupación por cada uno de alegría. Ya ni en las fotografías nos nace sonreír.
En el plano familiar no reconocemos públicamente el amor por nuestros padres y éstos no se esfuerzan por reconocer directamente a sus hijos cuánto los quieren, con cariños, abrazos, besos y palabras de aliento. En cambio, hay reconocimiento material por parte de los padres a los hijos, de la mano con una serie de exigencias. De vuelta, tenemos hijos que no aprenden con ejemplos a ser demostrativos y que por ello aman u odian los bienes materiales, en vez de mirarlos con más templanza.
De lo anterior, se genera un plano afectivo íntimo, de pareja, que está en decadencia social. Muy pocos se comprometen con quien dicen amar, y cuando lo hacen, las razones más repetidas son "por el hijo que viene en camino", "porque ahora podemos (dicho en términos económicos)" y "porque ya es hora (dicho en términos de la edad o el tiempo que lleva la relación)". Pero casi nadie dice "porque la o lo amo".
Insisto: pienso que el amor no está en crisis, lo que me resulta evidentemente en decadencia es el compromiso, y eso está muy, pero muy mal. Parece que nadie ha explicado que idealmente ser comprometido vaya de la mano con ser fiel, pero no es una obligatoriedad, excepto para la mirada de algunas religiones. Ser comprometido es asumir una responsabilidad sin presiones y dar lo mejor de si para que lo asumido se haga y bien, sin caer en la testarudez.
Si no hay compromiso de pareja ni amor por el seno familiar... ¡qué podemos esperar de las relaciones que ha construido el hombre!Las relaciones comerciales no son naturales como la amistad, el amor y los afectos en general. La relación de un empresario con sus trabajadores es inventada por los hombres. Lo mismo ocurre entre proveedores y clientes, entre socios, entre compañeros de trabajo... en todo sistema laboral, dependiente o independiente, existen un sin fin de relaciones y todas ellas son creadas por el hombre. Incluso en las empresas familiares parece primar más la relación comercial que la sanguínea.
Siguiendo con mi cuestionamiento... ¿Qué podemos esperar de estas relaciones comerciales si las propias del ser humano están mal?
Cada día veo más empleados con la misma riqueza material que tenían hace cinco años, agradeciendo al cielo por mantener su trabajo y engañados por su deseo de supervivencia por tener lo que tienen. Prefieren no tener problemas que aspirar a más. En cambio, veo empresarios que partieron igual que sus empleados y hoy tienen autos, casas, riqueza y una serie de beneficios que sus empleados sólo sueñan.
Y entre empresarios la lucha es aún más encarnizada. El que compra quiere "la guerra mundial por cinco pesos", se siente con el poder de exigir rebajas en los precios sin fijarse en la calidad y además paga prácticamente cuando quiere. Pero como esto es una cadena, no podemos ser tan injustos... tenemos que contentarnos con justificar este comportamiento en base a que a ese empresario también lo tratan igual sus clientes, que a su vez también tratan igual, y así.
Obviamente un cambio cultural en el ámbito económico no se producirá de la noche a la mañana. No soñemos. Acá don Quijote se muere de pena. Pero sí podemos cambiar hoy, ahora, en nuestro entorno. Aprendamos a querer, a querernos y a enseñemos a ser más demostrativos.
Si eso cambia hoy, es muy probable que nuestros hijos y nietos vivan en un mundo mejor. ¿Acaso hay alguien que no quiera eso para ellos? ¿Ni siquiera somos capaces de comprometernos con ellos? Señores, el futuro de la humanidad depende de cada uno de nosotros. No mire para el lado, haga su parte.
Categorías
amor,
diariopyme,
pyme,
reflexiones
02 abril 2008
Mi segundo primer martes
Los "First Tuesday" volvieron gloria y majestad, tal como desembarcó la nueva etapa de las empresas en Internet tras la debacle del año 2 mil. Sólo unos cuantos sobrevivimos.
Como profesor universitario de ramos tecnológicos ligados al periodismo, una de las clases iniciales que siempre incluyo a pesar del paso del tiempo, es el inicio y muerte de la primera etapa de las empresas basadas en internet. Y es que como pocos, puedo contarla en primera persona, ya que participé activamente en la búsqueda de capital para levantar un proyecto que por entonces recién se estructuraba: DiarioPyme.
¿Quién recuerda "La Brujula", el primer buscador chileno? ¿O "El Panal", un portal que agrupaba a diversos sitios web en una única comunidad? ¿Y quién de los mayorcitos de 30 no tuvo un correo electrónico en Latinmail o Mixmail? El año 2000 fue el de las "Punto Com", donde tipos como Wenceslao Casares vendía el sitio "Patagon" en millones de dólares, mientras en los EE.UU. se daba inicio a Nasdaq, la bolsa de valores exclusiva para empresas digitales.
De pronto, todo estalló. "Explosión de la Burbuja", se llamó el proceso en que las empresas web que hablaban de ventas millonarias se sinceraban y dejaban los términos como e-commerce, business to business y otras mezclas, en una ilusión. Casi todo era mentira y las Punto Com no encontraban el modelo comercial que las financiara. ¡Bum! la burbuja explotaba dejando a unos cuantos jóvenes millonarios y a otras tantas empresas en todo el mundo desconfiadas.
En Chile, el año dos mil fue el que vio nacer y morir los "First Tuesday", que siguiendo una moda internacional, congregaba el primer martes de cada mes a los inversionistas que observaban el proceso de Internet desde lejos con los jóvenes que buscaban financiar sus ideas.
En esas reuniones se cerraron negocios de diversa índole que no viene al caso comentar, hasta que a fines de ese año la última reunión ya acusaba la explosión del sueño dorado en todo el mundo.
Tuvo que pasar 8 años para que recién ahora se pueda reestablecer un mayor grado de confianza en Internet. La masividad de su uso y acceso, el desarrollo de la tecnología en general (celulares, televisión digital y más), casos exitosos de empresas basadas 100% en Internet, la experiencia de una debacle total, y una renovación parcial de la cúpula empresarial, son en un análisis muy personal algunos de los principales motivos que trajeron de vuelta el tema "web" al mundo de los negocios.
Esta vez Chile parece ser menos cauto y dispuesto a correr más riesgos que la primera vez. El relanzamiento de los First Tuesday, que en sus dos primeras ediciones congregaron a más de 400 personas, demostró que otra vez estamos en la cresta de la ola y que al parecer ya aprendimos a "surfear" en ellas.
Este martes 1 de abril, junto a tres o cuatro tipos más (además de los organizadores), éramos los únicos que nos repetíamos el plato del año dos mil, cuando entonces éramos jóvenes en busca de experiencia. Hoy, en cambio, son otros los jóvenes que nos buscan para aprender. Personalmente me sentí un "ganador", un guerrero que sobrevivió con su diario electrónico (DiarioPyme, por cierto) entre miles que bajaron los brazos y hoy miran con recelo esta nueva oportunidad que la economía mundial le brinda a Internet.
Como profesor universitario de ramos tecnológicos ligados al periodismo, una de las clases iniciales que siempre incluyo a pesar del paso del tiempo, es el inicio y muerte de la primera etapa de las empresas basadas en internet. Y es que como pocos, puedo contarla en primera persona, ya que participé activamente en la búsqueda de capital para levantar un proyecto que por entonces recién se estructuraba: DiarioPyme.
¿Quién recuerda "La Brujula", el primer buscador chileno? ¿O "El Panal", un portal que agrupaba a diversos sitios web en una única comunidad? ¿Y quién de los mayorcitos de 30 no tuvo un correo electrónico en Latinmail o Mixmail? El año 2000 fue el de las "Punto Com", donde tipos como Wenceslao Casares vendía el sitio "Patagon" en millones de dólares, mientras en los EE.UU. se daba inicio a Nasdaq, la bolsa de valores exclusiva para empresas digitales.
De pronto, todo estalló. "Explosión de la Burbuja", se llamó el proceso en que las empresas web que hablaban de ventas millonarias se sinceraban y dejaban los términos como e-commerce, business to business y otras mezclas, en una ilusión. Casi todo era mentira y las Punto Com no encontraban el modelo comercial que las financiara. ¡Bum! la burbuja explotaba dejando a unos cuantos jóvenes millonarios y a otras tantas empresas en todo el mundo desconfiadas.
En Chile, el año dos mil fue el que vio nacer y morir los "First Tuesday", que siguiendo una moda internacional, congregaba el primer martes de cada mes a los inversionistas que observaban el proceso de Internet desde lejos con los jóvenes que buscaban financiar sus ideas.
En esas reuniones se cerraron negocios de diversa índole que no viene al caso comentar, hasta que a fines de ese año la última reunión ya acusaba la explosión del sueño dorado en todo el mundo.
Tuvo que pasar 8 años para que recién ahora se pueda reestablecer un mayor grado de confianza en Internet. La masividad de su uso y acceso, el desarrollo de la tecnología en general (celulares, televisión digital y más), casos exitosos de empresas basadas 100% en Internet, la experiencia de una debacle total, y una renovación parcial de la cúpula empresarial, son en un análisis muy personal algunos de los principales motivos que trajeron de vuelta el tema "web" al mundo de los negocios.
Esta vez Chile parece ser menos cauto y dispuesto a correr más riesgos que la primera vez. El relanzamiento de los First Tuesday, que en sus dos primeras ediciones congregaron a más de 400 personas, demostró que otra vez estamos en la cresta de la ola y que al parecer ya aprendimos a "surfear" en ellas.
Este martes 1 de abril, junto a tres o cuatro tipos más (además de los organizadores), éramos los únicos que nos repetíamos el plato del año dos mil, cuando entonces éramos jóvenes en busca de experiencia. Hoy, en cambio, son otros los jóvenes que nos buscan para aprender. Personalmente me sentí un "ganador", un guerrero que sobrevivió con su diario electrónico (DiarioPyme, por cierto) entre miles que bajaron los brazos y hoy miran con recelo esta nueva oportunidad que la economía mundial le brinda a Internet.
Categorías
diariopyme,
historia,
internet
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
